Laboratorio de rutina: qué mide y cada cuánto conviene hacerlo
Hemograma y química general: qué detectan, cada cuánto repetirlos y por qué el ayuno de 8 horas importa.
Laboratorio de rutina: qué mide y cada cuánto conviene hacerlo
El análisis de laboratorio básico —hemograma completo más una química general— es la radiografía más barata que existe del estado general del organismo, y sin embargo es de los estudios que más se posterga.
El hemograma cuenta glóbulos rojos, blancos y plaquetas: detecta anemias, infecciones en curso o alteraciones que ameritan seguimiento antes de que den síntomas. La química general suma glucemia, función renal, hepatograma y perfil lipídico básico, y ahí aparecen los primeros indicios de diabetes, colesterol alto o sobrecarga hepática, todos manejables con cambios simples si se detectan a tiempo.
La pregunta que más nos hacen en recepción es cada cuánto repetirlo: para un adulto sano, sin antecedentes ni medicación crónica, una vez al año alcanza. Si hay hipertensión, diabetes, sobrepeso o algún tratamiento en curso, el propio médico suele pedirlo cada tres o seis meses para ajustar dosis o confirmar que el tratamiento funciona.
El requisito más importante es el ayuno de 8 horas (agua permitida) para que la glucemia y los triglicéridos salgan sin distorsión; un resultado tomado sin ayuno puede llevar a repetir el estudio innecesariamente. En nuestra clínica el laboratorio básico se retira en 24 a 48 horas y el médico que lo pidió lo revisa en la consulta de control, así el número no queda suelto sin alguien que lo interprete.